Ante el aumento de los costes de producción, los empresarios no tendrán otra opción que elevar los precios en los próximos 12 meses.

Tras una encuesta empresarial realizada por el Banco de España uno de los datos más reseñables es que más de la mitad de las empresas se verán obligadas a elevar los precios de sus productos a un año vista debido a los altos costes de producción.

Si bien es cierto que las ventas se han visto incrementadas ligeramente en el último mes, este dato no es suficiente para que los números salgan positivos.

Por sectores, el de servicios parece ser el mayor beneficiado según esta encuesta, que, tras atravesar un periodo calamitoso durante la pandemia, empieza a ver ligeramente la luz. En concreto ocio y hostelería vuelven a vivir sus mejores épocas acompañado del buen clima y la propio de esta época estival, a lo que hay que sumar que el turismo vuelve a poblar nuestro país. La demanda turística empieza a reconocer unos valores considerados como habituales, en los que España es uno de los países elegidos por los turistas para pasar sus vacaciones, a lo que se suma el turismo nacional.

Los sectores que salen peor parados se focalizan en las actividades administrativas y la agricultura.

El lado negativo de la economía
Y si el incremento de los ingresos se hace evidente en pequeña medida, el lado oscuro viene por parte de los datos de producción y la temida inflación, que, aunque parece empezar a descender de forma muy reducida, no va a desaparecer pronto, ni muchos menos.

Ante unos elevados costes de producción no queda otra que subir los precios, lo que acaba repercutiendo en el consumidor, que como efecto reflejo reduce sus compras.

Respecto a la inflación, marcada en un 8,7% en el mes de mayo, lo que supone un incremento del 4,9% interanual, el dato más alto desde octubre de 1995 los precios se elevan a cotas históricas reflejándose especialmente en la cesta de la compra.

Este dato pone a las familias en unos niveles de empobrecimiento muy altos en el que productos de primera necesidad como el aceite de oliva ha subido en un 42,5% o los huevos un 21,6% por poner sólo algunos ejemplos.

A ello se une el alto precio de la electricidad en nuestro país o la desfasada crecida del precio de los carburantes.

Qué será, será
La gran pregunta que se hacen muchos ciudadanos es: ¿cuándo puede durar esto? Según los expertos estos índices de inflación son excepcionales y acabarán reduciéndose. Producto de la guerra de Ucrania y el fin de la pandemia han creado una fórmula perfecta para llegar hasta esta situación negativa para la economía española. Esta presión inflacionista tiene como repercusión el poco crecimiento económico del país, aunque se estima que 2023 será el año en el que la inflación será controlada. Y esto será posible gracia, entre otras cosas, a la entente ibérica pactado para controlar el precio de la luz en un 15% junto a una bajada de las materias primas en los mercados internacionales.

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