Aseyacovi celebró el 86º Encuentro de Empresarias, donde Ana Páramo, de La Escuela de Inteligencia, desplegó las estrategias para desarrollar la Inteligencia Económica y aplicarlas a los negocios para lograr los mejores resultados posibles.

“Si es pensable, es posible” ése fue el punto de partida del 86º Encuentro de Empresarias celebrado por Aseyacovi el 20 de abril con Ana Páramo, de La Escuela de la Inteligencia, como anfitriona.

Para adentrarnos en el ámbito de la Inteligencia Económica, debemos partir de que cuando se pone en marcha una empresa es fundamental diseñar una estrategia profesional, independientemente del tamaño del negocio. La esencia de la inteligencia es evitar sorpresas, y es algo que solemos aceptar muy mal, porque el hecho de que haya sorpresas significa que ni siquiera se nos ha pasado por la cabeza que exista esa posibilidad, y eso es especialmente difícil de encajar cuando miras hacia el futuro e intentas ver lo que puede pasar.

La inteligencia como producto es el resultado de someter a un riguroso proceso de análisis la información para facilitar el proceso de toma de decisiones con vista a alcanzar unos objetivos.

Hoy día sólo con la información no nos vale, sino que hay que darle un valor añadido a esa información para tener más criterio y de ese modo acertar en la decisión.

Establece tus estrategias para lograr objetivos

Es fundamental marcarse objetivos para lograr llegar más lejos. Y para conseguir cumplir las metas marcadas también hay que tener en cuenta que hay que formarse, ya que los recursos humanos suelen quedar obsoletos, por eso hay que formarse constantemente, se trata de una tarea continua que forma parte del proceso de mejorar los resultados empresariales.

En tiempos de cambio, como el que estamos atravesando, solo aquellos que estén abiertos al aprendizaje podrán continuar en el camino.

Dentro de ese camino, para no quedarnos atrás, se incluye el pensamiento crítico que debemos aplicar para cuestionar los conceptos y lograr apreciar las diferentes perspectivas posibles. Para ello es importante entender las posturas de los demás, y eso no significa que la compartamos. Lo que hay que hacer es entender actitudes y motivaciones de otros y ver las cosas desde todas las perspectivas a nuestro alcance. De este modo lograremos enfrentarnos a los problemas desde distintos prismas, y encontrar posibles soluciones contrarrestando los obstáculos.

El papel de la Inteligencia Competitiva

Es fundamental, para lograr el éxito empresarial, conocer la existencia de 5 fuerzas:

  • Poder de negociación con los clientes
  • Rivalidad entre empresas
  • Amenazas de los nuevos entrantes
  • Poder de negociación de los proveedores
  • Amenaza de productos sustitutos

Otro de los aspectos prioritarios de los que hay que tener en cuenta reside en conocer de cerca a nuestros competidores. Estar atento a las amenazas de la competencia puede alertarnos a la hora de evitar errores en las decisiones empresariales. No saber ver la amenaza nos pone en un plano de desventaja total. Por eso hay que pensar más allá y no centrarnos exclusivamente en nuestro propio negocio, sino que es primordial seguir con atención los movimientos de la competencia. Esto nos permitirá reaccionar a tiempo en las decisiones económicas y poder acertar con ellas.

Ante las estrategias tomadas por otras empresas del sector hay que actuar con Inteligencia Competitiva haciéndonos destacar mediante herramientas a nuestro alcance que nos hagan sobresalir (mejores precios, promociones novedosas, especialización del producto, comunicación diferenciadora, etc.)

Mira al futuro

El futuro no es uno, no es determinista, el futuro puede depender de muchos factores que hacen que sea uno u otro, pero lo que sí podemos hacer es que en cierta parte ese futuro mediante nuestras decisiones se acerca al que más nos favorezca. Hay que tratar de que se cumpla el futuro más adecuado para mi empresa, y si no puedo hacer nada, el que tenga más probabilidad de ocurrir surja para poder adaptarme a tiempo.

Se trata de explorar todos los futuros que puedan llegar a ser, elegir el más beneficioso y tratar de que se cumpla, o hacer lo posible para que no se cumpla el más adverso. De esa manera lograremos adaptarnos a tiempo.

¿Cómo podemos lograr este objetivo?, pues la respuesta viene dada por cinco herramientas que debemos aplicar: planificación, preparación, protección, previsión y proactividad. Todas ellas nos ayudarán a estar preparados.

Si a todas estas estrategias les añadimos la creatividad que desarrollará nuevas soluciones a nuevos problemas, los buenos resultados económicos estarán asegurados.

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