Los autónomos vuelven a sufrir otro revés con la subida de la cuota en uno de los momentos más difíciles, con pérdidas de facturación de hasta el 60%, y muchos de los negocios cerrados debido a las medidas de seguridad sanitarias.

Los autónomos verán sus cuotas incrementadas. La medida aplicada por el Gobierno aplica un acuerdo sobre el alza de los tipos por cese de actividad y por contingencias profesionales que se pactó para el 2019-2021. Esta subida puede suponer hasta 24 euros, en medio de una caída en picado de la actividad económica.

A este dato hay que sumar que estos trabajadores por cuenta propia sufrirán otro incremento retroactivo de entre 3 y 12 euros, lo que supone que pagan en noviembre entre 6 y 24 euros más que en septiembre, aunque aún no saben cuándo se les cobrará esa retroactividad.

A pesar de que desde diferentes sectores y asociaciones se instó al Gobierno a paralizar el proceso y dejar para más adelante esta subida cuando la economía remontara, la Seguridad Social ya avisó que iba a mantener la subida.

Desde los sectores más afectados por las restricciones a raíz de la segunda ola de la pandemia mostraron su sorpresa ante una subida de las cuotas que, si bien confirman que no es demasiado elevada, todos están de acuerdo en que llega en un momento muy inoportuno por la difícil situación que estamos viviendo. Esta decisión ha sido calificada de una enorme falta de sensibilidad hacia los autónomos de todos los sectores y, especialmente, los más afectados por la crisis.

El malestar de los autónomos

Pero ahí no para el declive, porque con los datos sobre la mesa, el VIII Barómetro ATA da a conocer que el 84,8% de los 3,2 millones de autónomos que hay en España ha visto descender sus ingresos, especialmente aquellos que se dedican al sector de los eventos, el ocio y, aunque en menor medida, el comercio.

Lo peor de todo es que se estima que estos números rojos se elevaran durante el próximo año, ya que actualmente, tres de cada cuatro autónomos tienen algún tipo de restricciones en su negocio. Es más, en torno al 20%, lo que supone casi 620.000 emprendedores, están con sus negocios y/o actividades cerrados en estos momentos, de los que el 4,1% asegura llevar cerrado desde el pasado mes de marzo. Además, un 56,5% afirma que, aunque ha abierto, está funcionando al 50%. Por el contrario, apenas el 15,7% de los autónomos encuestados dice que está abierto y funcionando con total normalidad, e incluso un 3% reconoce que le va mejor que antes de la pandemia.

Debido a esto, la facturación del 85% de los autónomos se ha reducido; es más, para más de la mitad de ellos (lo que supone 1,7 millones) ha caído más del 60%; incluso un 6,4% no está ingresando nada.

Un panorama poco alentador

A las cifras ya citadas hay que añadir que un 44,8% de los autónomos que tienen trabajadores afirma que ha solicitado una suspensión de empleo o tiene previsto hacerlo para poder seguir con su actividad, de los que el 23,4% asegura que ha realizado el expediente a toda su plantilla. Nueve meses después de que estallara la pandemia, solo uno de cada cinco autónomos ha reincorporado a todos los trabajadores tras el ERTE, mientras que un 31% ha logrado reincorporar a alguno, pero no a la plantilla al completo.

Con estos datos sobre la mesa, Lorenzo Amor, presidente de ATA, declaró: «Se hace urgente establecer desde ya un plan de emergencia que prorrogue las ayudas existentes hasta el 31 de mayo de 2021, facilite la liquidez e impulse el consumo y la demanda con el fin de amortiguar la caída de la actividad y evitar el cierre de empresas y autónomos y por ende la destrucción de empleo».

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