El jueves 25 de junio se ponía punto y final a la cumbre empresarial organizada por la CEOE y celebrada en Madrid durante 10 días. Durante estas jornadas, los principales empresarios de nuestro país expusieron su punto de vista de cara a una reconstrucción económica en nuestro país tras la crisis provocada por el COVID-19 e hicieron públicas sus peticiones al Gobierno y a los organismos europeos.

CEOE reunió a los pesos pesados del sector empresarial de nuestro país en una cumbre que se celebró del 15 al 25 de junio en Madrid. El objetivo de este evento pasaba por debatir sobre el futuro de cada sector y situar a la empresa en el centro de la recuperación. Empresarios como Pablo Isla, Ana Botín o José María Álvarez – Pallete quisieron estar presentes en la cumbre para hacer un recorrido por lo que ha supuesto un momento como el que estamos viviendo y estimar el futuro de cada uno de los sectores en los que desarrolla su actividad.

Según palabras de Antonio Garamendi, presidente de CEOE, con esta cita se ha querido plantear una visión de acciones de cara a un futuro inmediato con un planteamiento de sumar por parte de los grandes empresarios. “No queremos quitar el espacio ni la responsabilidad política, pero pensamos que se puede contar con nosotros”, afirmó.

Fotos: David Mudarra

Es el momento de la reconstrucción

Según Garamendi esta cumbre llega en un momento de reconstrucción y para ello ha sido esencial reunir a los principales empresarios para plantear un plan estratégico inmediato y ponerlo en marcha cuanto antes.

Sectores fundamentales de la economía como el financiero, la energía y sostenibilidad, el sector asegurador, el de la industria, las telecomunicaciones, el del automóvil o el agroalimentario y también el del turismo han estado representados en la sede de la CEOE por sus directivos.

Si hay algo que ha quedado claro durante las exposiciones es que esta cumbre ha había sido un acto de responsabilidad por parte de los empresarios de nuestro país. Competitividad,  inversión, planes estratégicos, responsabilidad o compromiso fueron algunos de los aspectos comunes que estuvieron presentes en las ponencias de los asistentes.

Luchar por la conservación del tejido productivo es imprescindible y mantener medidas a las que se está recurriendo actualmente como los ERTE o los avales públicos y que están dando buenos resultado resultan más necesarias que nunca.

Muchas fueron las peticiones que se hicieron en la cumbre, y otra de las demandas de los empresarios ha recaído sobre la necesaria reindustrialización, que tiene que venir obligatoriamente acompañada de la innovación y la digitalización como clave para lograr tener un tejido empresarial sano.

Las conclusiones de los empresarios

El presidente de Inditex, Pablo Isla, acompañado del presidente de CEOE, Antonio Garamendi, fueron los encargados de presentar un decálogo de conclusiones:

1.- Visión de medio y largo plazo para llevar a cabo las inversiones necesarias para hacer de España un país más competitivo, resiliente y sostenible. La transición energética es fundamental para alcanzar esta sostenibilidad. España puede acelerar las inversiones en energías verdes, que además pueden tener un efecto arrastre en el corto plazo.

2.- La confianza a través de la seguridad jurídica es fundamental. Esa confianza es clave para generar credibilidad y atraer y retener inversiones.

3.- Consenso y diálogo social para llegar a acuerdos que nos ayuden a salir de la crisis. No se deben revertir reformas que han generado crecimiento económico y mejora del bienestar, y en todo caso se deben mejorar aquellos aspectos en los que exista margen.

4.- Un marco regulatorio más flexible y adaptado a los cambios de la economía española.

5.- Colaboración público-privada para mejorar la eficiencia y calidad en la prestación de servicios públicos tanto en el ámbito de la educación y la sanidad como en el de las infraestructuras.

6.- Conservar el tejido productivo a través de medidas que están funcionando, como los ERTEs o las líneas de avales públicos, adaptándolas y acompasándolas a la evolución de la actividad económica de cada sector.

7.- Reindustrialización para generar un empleo de calidad y mejor remunerado. El objetivo debe ser alcanzar un peso del 20% sobre el PIB. Aquellos territorios que superan este porcentaje son los que también presentan menores niveles de desempleo.

8.- Innovación y digitalización del tejido productivo, sobre todo de las pequeñas y medianas empresas y de la Administración pública.

9.- Estabilidad presupuestaria. Hay que disponer del gasto público necesario en el corto plazo para salir de la crisis, y volver a una senda de estabilidad fiscal a medio y largo plazo. Para ello, hay que promover el crecimiento económico y evitar, sobre todo, subidas impositivas en momentos de crisis económica. Otros países europeos están aplicando rebajas de impuestos para salir de la crisis.

10.- Igualdad de oportunidades y el crecimiento inclusivo a través de la formación y la educación. La prioridad son las personas y el empleo, la mejor fórmula de inclusión social; también que no debemos dejar a nadie atrás en la recuperación y en las transformaciones energéticas y digitales. Por último, apuesta por revitalizar el contrato social.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies