Tras las peticiones por parte de pymes y autónomos ante la difícil situación a la que están sometidos por el cese de actividad, el Gobierno ha tomado una decisión respecto a la moratoria en el pago de alquiler de los locales comerciales.

El parón por la crisis causada por el COVID-19 está asfixiando a las pymes y autónomos y por ese motivo son muchas las ayudas que se solicitan desde el tejido empresarial para poder salir adelante.

Una de las peticiones que estaba pendiente de resolver era la de la moratoria de los pagos de alquileres de los locales comerciales, que ahora, aunque inactivos, hay que seguir pagando.

Ante esta situación, parece que el Gobierno ha reaccionado y ayer martes se celebró una reunión para la homologación de un “mecanismo o moratoria” para los alquileres de los locales comerciales ligados a una actividad empresarial.

A la espera de los detalles

Aunque ahora mismo se desconocen los detalles acerca de esta medida, parece ser que tendrá unas pautas similares a las medidas tomadas en cuanto a los alquileres de viviendas particulares, y diferencias en función de si el casero es un gran tenedor -toda persona física o jurídica que sea titular de más de 10 inmuebles urbanos, excluyendo garajes y trasteros, o una superficie construida de más de 1.500 metros cuadrados- o un pequeño propietario.

Si nos referimos al caso de grandes tenedores, los inquilinos estarán en disponibilidad de solicitar un mes de moratoria para hacer frente al pago de la renta, que se aplicará de manera automática y afectará al periodo de tiempo que dure el estado de alarma, prorrogable hasta un máximo de cuatro meses.  Este aplazamiento no conllevará ni penalización ni intereses y podrá ser devuelvo de forma fraccionada en un periodo de dos años desde que se dé por finalizada la moratoria.

En aquellos casos en los que el arrendador sea un pequeño propietario, en el plazo de un mes desde la entrada en vigor de este nuevo Real Decreto se podrá solicitar el “aplazamiento temporal y extraordinario en el pago de la renta siempre que dicho aplazamiento o una rebaja de la renta no se hubiera acordado por ambas partes con carácter voluntario”, se ha detallado desde el Ministerio de Industria. Además, se permite el uso de la fianza para que el arrendatario pueda afrontar el pago de la renta.

Un respiro ante el cese de actividad

Pero ante la grave crisis por el cierre de comercios y restauración, excepto aquellos que se consideran de primera necesidad, la mayoría ve casi imposible hacer frente a los pagos habituales de alquiler de los locales donde realizan su actividad comercial. Con ese motivo son muchísimos los inquilinos que solicitarán exenciones del pago de las rentas mientras no puedan volver a abrir sus negocios.

Con esta nueva medida del Ejecutivo, autónomos, profesionales y pymes cuya actividad económica se ha suspendido o se ha reducido drásticamente serán los beneficiados con cerca de 222.000 inmuebles alquilados de uso comercial. Los grandes gigantes del comercio quedarán fuera de esta ayuda.

En el caso de los grandes tenedores, también se detalla en la nueva norma que, al acogerse a esta moratoria, no podrán ejecutar garantías de pago, como avales bancarios o seguros de impago de alquiler. Estos caseros son los que acogen a la mayoría de grandes cadenas, tanto de moda como de restauración.

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